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05 agosto 2008

Uso de signos visuales como marcas
de identidad geográfica

Lectura previa recomendada:
Abstract Tesis "Aproximación a un Vocabulario Visual Básico Andino".

Abstract presentado en el Seminario de Marca de la Maestría en Diseño de la Universidad de Palermo. 2005.

El trabajo de análisis de los signos visuales icónicos y no-icónicos de las culturas precolombinas nos darán como resultado una gran variedad de módulos que nos permitirán enormes posibilidades de uso para la creación de nuevas formas basadas en este estilo, como creación de marcas, pictogramas, etc. y que a través de los medios de promoción publicitaria y su carácter de repetibilidad en un tiempo determinado y con un posicionamiento adecuado pueden ser reconocidas e incrustadas en el imaginario social como signos visuales característicos de este territorio geográfico. [1]


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Las culturas precolombinas a través de petroglifos, piedras talladas, piezas de cerámica, artefactos de metal, etc. dejaron una impronta de su imaginario colectivo, sus experiencias, su cosmovisión, etc., logrando retener y esquematizar los acontecimientos en el espacio y el tiempo. Eduardo Gabriel en su libro “Diseño aborigen” nos dice, en los pueblos primitivos existían concepciones colectivas, donde el espíritu de cada individuo era parte del espíritu del pueblo al que pertenecía, por lo tanto tenían un repertorio de imágenes e ideas tan indeformables como la lengua y que se transmitía de generación en generación. La Cultura Andina, en cuanto sistema de pensamiento, constituye un cuerpo con lógica incluyente. Sustenta su pensamiento holístico en "el todo en nosotros y nosotros en el todo". Su visión dualista se basa en el medio ambiente, en el espacio, está expresado en equilibrio y simetría como “metáfora generadora básica”.[2]

Este repertorio morfológico [3] debe ser tomado como base para la elaboración de otras formas, lo importante es no perder su significado y como se interrelacionaban con el contexto, no caer en una actitud de copia de imágenes de archivo; estos signos nos brindan un sin número de patrones que podrán ser elaborados y ser ocupados en variedad de proyectos de diseño, arte, arquitectura, etc. Debe existir y promulgarse la permanencia de un núcleo de componentes que conformen la cultura de un país, una región, los más fuertes y distintos mantienen la identidad pese a las modificaciones. Antonio Grass citado en “Diseño Aborigen” nos dice que “no se trata de copiar el pasado, sino de recrearlo distinto, de suerte que el lenguaje tenga continuidad”.

Actualmente ya empieza a observarse una tendencia a actualizar esta línea de diseño, elaborando nuevas formas a partir de las formas del pasado y ocupadas como marcas en organizaciones no gubernamentales, museos, municipalidades, etc… así como también como módulos para formar patrones en artículos artesanales. Lo interesante sería ocupar estos signos visuales en marcas de afiliación, de pertenencia, trabajar en sus dimensiones funcionales, mentales, espirituales y sociales. Esto lo conseguiríamos con un trabajo en conjunto con los ministerios de turismo, de cultura para promocionar de una forma más clara un manual de signos de identidad de cada área geográfica del país y que pueden ser ocupados en variedad de proyectos, incentivando de esta forma al uso de los signos en objetos representativos. El significado cultural se traslada del mundo constituido culturalmente a los bienes de consumo y de allí al consumidor individual, por medio de diferentes vehículos relacionados con el consumo. (Shiffman, Kanuk, 2000).


Todo diseño primero es un hecho lingüístico, un acto de lenguaje. Las naciones precolombinas usaban recursos mnemónicos – identificadores, ya que una de las formas de comunicarse era mediante medios semasiográficos [4] o sea mediante imágenes o signos visibles que ayudan a identificar o a señalar determinadas personas u objetos. Cuando especificamos este proceso mental que está inmerso es sus acciones, interviene su cosmovisión, una actitud, una intención, un discurso. Una superficie discursiva es una red de relaciones representadas por marcas [5] , que constituyen ante el destinatario la percepción de un discurso.

Notas de Referencia:
[1] Cuando hablamos de signos visuales, nos referimos a los signos no verbales, que no son palabra y específicamente de la clasificación signos visuales icónicos (realidad material que existe), no-icónicos (abstractos) y racionales (producidos por un sujeto).
[2] Harrison, 1989:49, citado por Danbolt, 1997:77.
“Son las condiciones ecológicas en el área las que dan a los habitantes un fundamento “no sólo para un modelo ecológico inconsciente, sino también para un sistema elaborado de clasificación social y simbólico que gobierna sus pensamientos y acciones”. Los factores ecológicos son la raíz de la cosmovisión subyacente; la naturaleza y el clima en una región dan claves para el entendimiento de la visión cósmica de un pueblo. (Foch da en el artículo “Ecology and Mind IN an Andean Irrigation Culture”, citado por Danbolt 1997).
[3]Entre las características morfológicas que podemos encontrar de forma recurrente son la dualidad fondo-figura, operaciones de combinación de elementos como simetrías/asimetrías, interpolaciones, rotaciones, etc., los patrones que ocupan son bastante rítmicos, con gran presencia geomorfa, también podemos observar presencia de figuras antropomorfos, zoomorfos, fitomorfos, etc.
[4] Precedente de la escritura, entre los que se incluyen los recursos mnemónico - identificador y descriptivo – represen-tativo, para alcanzar la intercomunicación por medio de signos visibles que expresan un sentido, pero no necesariamente elementos lingüísticos.
[5] Tomado de las diapositivas del seminario “Semiótica Aplicada”. (UP, Marissa Greco).
En este sentido, tomamos el término marcas como huella mnémica que los sujetos una vez vivida una experiencia o establecido un conocimiento, lo dejan registrado sobre superficies o soportes visuales. Estas imágenes que perciben son invisibles, intangibles, se hacen visibles cuando las representan.

Bibliografía:
- Schiffman L., Kanuk L. (2000). Comportamiento del consumidor. Séptima Edición. Prentice Hall. México.
- Danbolt, Live. “Encuentro de cosmovisiones”, El encuentro entre la cultura y la religión de los autóctonos de Cañar y el evangelio. Abya-yala, Quito, 1997.
- Gabriel P., Eduardo (2003). Diseño Aborigen. Buenos Aires.
- Base fotográfica particular tomada en las reservas de los museos en las ciudades de estudio.


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