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05 junio 2008

Otra vez, el Diseño VI:
Las instancias del proceso proyectual

"Este texto ha sido producto de la reflexión colectiva surgida de nuestra tarea docente en el seminario Sociedad y Diseño en la Posmodernidad que hemos conducido en el marco de la Maestría de Diseño de la Facultad de Diseño y Comunicación de la Universidad de Palermo en el segundo semestre del 2006".

Valdés de León, G.A.

3. El método

El método proyectual, en definitiva una tecnología, es de talante racional y cartesiano y está condicionado por las técnicas, materiales y herramientas disponibles –y, por supuesto, por los requerimientos específicos del encargo-; sin embargo, no es un método meramente lineal. Si bien la hegemonía –o dictadura a secas- del Funcionalismo postula la exclusión explícita de todo factor no racional, - lo lúdico, lo aleatorio, considerados propios de “las artes”- en tanto el diseñador también es un sujeto -aunque se empeñe en desconocerlo- el proceso de diseño estará sujeto a vaivenes, a una sucesión no programada ni programable de aciertos y fracasos, a un ir y a un venir, a un avanzar para luego retroceder, camino sinuoso que suele definirse como iterativo, inevitable en un quehacer donde, mas acá de la razón, la imaginación es tanto riesgo como solución: la cuestión es que para algunos –y sobre todo para el establishment- la imaginación o en otros términos la asociación libre enlazada a la pertinencia semántica - fórmula no suficientemente aprovechada - puede tornarse peligrosa. Una consecuencia práctica del imperio de la razón instrumental en el proceso de enseñanza/aprendizaje es la desconsideración al estudio y aplicación de la Retórica y la Retórica visual: en el mejor de los casos, el potencial creativo de sus operaciones y figuras queda reducido, y empequeñecido, a la mención, “casi por compromiso”–según la expresión de García Lorca en su poema La casada infiel- de la metáfora, la metonimia y, a veces, de la hipérbole: la poesía, en su sentido originario de poiesis, aún no ha logrado penetrar con su carga revulsiva el método proyectual –ni la práctica de su enseñanza.

No es este el lugar para discutir el mito de la “creatividad” –producto ideológico de la publicidad y el marketing-, sólo cabe señalar que en la práctica profesional del Diseño –y en su enseñanza- no hay demasiado lugar para la experimentación, en función de la ineludible “eficiencia” que el Mercado le exige , en tanto puesta en práctica de la razón instrumental que no se interroga acerca de sus fines ni explota las potencialidades utópicas de la disciplina. La cuestión de la experimentación ha sido desarrollada en nuestro trabajo Ampliando el horizonte de lo posible (2004) inédito hasta la fecha.
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